…porque todos los sueños han sido ya soñados…

Acceder al mundo cuántico tiene sus matices. Porque hay que tener cuidado con lo que se pide, porque puede ser concedido…

El primer Niño Divino me salvó. Estaba muerta: muerta de alma. Me salvó, si, aunque quedé ya herida para siempre. Como aquella esfinge antigua.

Me salvó para luego herirme nuevamente. Ya no importaba. O sí. El primer Niño Divino, Hijo de la Luz, como él cree…

El Segundo Niño ha nacido de los abismos, proviene de la estirpe ignota de lo oscuro. Es sin embargo tan hermoso…ya no pretendo que me salve nadie: estoy muerta. Y muerta llega a mi, sin pedir nada, tan sólo entregándose de manera absoluta.

Sé que no es cierto. O sí.

Terenci queda elevado a la categoría de diosecillo tutelar personal.

Pero no me importa ya.

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