LOS ANGELES CAIDOS

Se me hace extraño pensar que hubo un tiempo en que yo vivía y tú no existías. Aunque eso explica muchas cosas. Ahora entiendo porqué buscaba sin esperanza, recorriendo lugares habituales, otros fabulosos, sin encontrarte. Te añoraba, te lloraba, y ahora sé que mi enorme desazón derivaba de que era inútil: no estabas porque no existías. Aunque yo te deseaba tanto…pero sabía que alguna vez, más allá del tiempo, en esa nebulosa de la materia oscura, te encarnarías para renacer una vez más, para llegar a mi de nuevo, para ser uno y reposar ya para siempre en los brazos del amor eterno, de la comprensión total de los ángeles caídos.

Anuncios

Acerca de anntares

Tierra antigua pero vital, el Pirineo encierra tesoros vivos. Descubrámoslos.
Esta entrada fue publicada en Mi hombre. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s