EL MILAGRO DE ANTIOQUIA O CÓMO SE FABRICA UNA RELIQUIA

13895255_179756122443540_6328666115527082264_nNuestros amigos cruzados, aunque belicosas bestias de la guerra, estaban asesorados por más perspicaces elementos de la especie, en este caso un fraile. Veamos lo sucedido, que dejó por escrito Ibn al-Athir, historiador árabe de la época. Estamos en la toma de Antioquía, 1098…
Resulta que las hordas cruzadas estaban de capa caída, nunca mejor dicho. Exhaustos, sin víveres, había quien pensaba en dar la ciudad por inconquistable cuando un astuto fraile decidió enterrar una lanza en un enorme edificio llamado Kussian, en plan comando ninja. Acto seguido, empezó a difundir la especie de que sabía dónde estaba situada la lanza del Mesías, predicando que si se encontraba, la victoria era segura; de lo contrario les esperaba la muerte. Un comando cruzado entró en el Kussian y naturalmente encontró la lanza; aquello insufló coraje a los cruzados que, contra todo pronóstico, tomaron la ciudad. Y aquí tenéis a la famosa lanza de Longinos…o del fraile picarón.
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Acerca de anntares

Tierra antigua pero vital, el Pirineo encierra tesoros vivos. Descubrámoslos.
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